¿Ética de Sostenibilidad o Sellos de Sostenibilidad?
Es innegable que la demanda de alimentos sostenibles está en constante ascenso, una realidad respaldada por diversas empresas de consultoría en investigación. Sin embargo, surge una verdad: la accesibilidad a estos productos es limitada para muchos debido a sus elevados precios. En este artículo, nos enfocaremos en uno de los contribuyentes a este mayor costo: los sellos de sostenibilidad. Estos surgen como respuesta a la necesidad de garantizar que las decisiones de compra de productos sostenibles estén respaldadas, lo que se traduce en un valor adicional para el consumidor. Actualmente, el mercado global cuenta con más de 600 sellos de sostenibilidad, según el informe de Forest Trends en 2022.
De acuerdo con un estudio de Global Market Insights, la industria de alimentos y bebidas gastó alrededor de 15 mil millones de dólares en sellos de sostenibilidad en 2023, y se prevé que esta cifra se duplique en los próximos 5 años. Esta situación nos plantea una inquietud: ¿por qué, como consumidores, debemos pagar por la supervisión para garantizar que las cosas se hagan correctamente? Es sorprendente que tengamos que contratar a un auditor para asegurarnos de que no nos estén haciendo daño ni estén perjudicando a nadie.
Es paradójico que la producción de alimentos de forma "tradicional", es decir, siguiendo métodos empleados desde la Revolución Verde, no requiera que los consumidores paguemos para conocer cómo se logra que esos alimentos lleguen a nuestra mesa. En cambio, el productor que cuida los bosques, evita el uso de insecticidas, fungicidas o abonos sintéticos, debe ser vigilado. Lamentablemente, esta situación no hace más que incrementar la inaccesibilidad de los productos conscientes. Por esta razón, la sostenibilidad no debería considerarse como un valor agregado, sino más bien como un bien esencial.
La sostenibilidad no debería depender únicamente de sellos y supervisión pagada por el consumidor; en su lugar, debería arraigarse como una cuestión ética fundamental para los productores. Nos enfrentamos a un desafío significativo en la actualidad: lograr que las decisiones éticas prevalezcan sobre los incentivos convencionales que impulsan los mercados y las "tradiciones" arraigadas.
Como consumidores, nos encontramos en una posición poderosa para impulsar el cambio. Aunque modificar nuestros hábitos de compra puede parecer desafiante y, en ocasiones, más costoso, es crucial comenzar a forjar una demanda de alimentos que destaque al productor consciente. Reconocer y entender su labor en nuestras elecciones diarias puede marcar la diferencia y otorgarle al productor la visibilidad que se merece. Esta recomendación es solo una propuesta en medio de diversas soluciones posibles para abordar este problema. Con la construcción de una conciencia colectiva, esperamos contribuir a resolverlo de manera efectiva y pronta.
En lugar de pensar como abejas aisladas, cada una preocupada solo por su propia miel, debemos adoptar la sabiduría de un panal, donde cada acción consciente y sostenible contribuye al bien común y la preservación de nuestro hogar, la Tierra.
"El cambio real viene cuando cada individuo entiende que es responsable de su impacto en el mundo y actúa en consecuencia." - Yann Arthus-Bertrand
Diego Gallegos y Alejandro Plata
Fundadores VerdeSer
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